PERSONALIDAD ADICTIVA
La adicción es un padecimiento muy grave pues destruye lentamente, pero
con seguridad las relaciones interpersonales, sumergiendo al adicto al
aislamiiento y su pronto descenso angustioso a la más terrible desesperanza. Es
una de las enfermedades psicológicas (psicopatología) más comunes y costosas
con las que se enfrentan algunas personas con consecuencias irreversibles, y
por lo general, con resultados trágicos y fatales. En muchas ocaciones se cree
que la personalidad adictiva se asocia únicamente al consumo de
sustancias tóxicas, como lo son las drogas, icluyendo el uso de bebidas
embrigantes. Esto es un gran error, pues las personas con tendencias a la
adicción, desarroyan su propia enfgermedad en diferentes rubros. Hay personas adictas
a la comida (comedores compulsivos), adictas al juego (ludopatía), adictos al
sexo (parafília), adictos a decir mentiras (mitomanía), adictos al trabajo
(workalomanía), adictos a las compras compulsivas (onimanía), adictos al robo
compulsivo (cleptomanía), Adictos a fumar cigarrillos, puros o pipas
(tabaquismo), adictos a los celos (celotípia o celopatía), adictos al internet
(ciberomanía), entre muchos otros. Existen varios factores que inciden de una
manera directa en el desrroyo de la personalidad adictiva; nombraré algunos que
considero son los de mayor indice:
1.
Transmisión Genética: Esto es, a través de toda información de genes, que se van pasando de
padres a hijos, de generación en generación, hasta que no se trate de una manera determinante y profecional la
recuperación o prevención en el desarrollo y potencialización de tal
personalidad adictiva.
2.
Repetición
del Patrón Conductual: Lo que el individuo, aprendió dentro del ámbito de
convivencia cotidiana. Lo que
vió, oyó y vivió en el ámbito familiar, ya sea de los mismos padres o de
personas muy cercanas a ellos.
3.
Carencias Emocionales no trabajadas. El ser humano, por
naturalesa está llamado a lograr la felicidad en la fluidez del amor, y cuando
por la vía natural no se logra, se cree, de una manera falsa, que la adicción
vendrá a ser el perfecto sustituto que satisfaga esa necesidad de amor, paz,
felicidad, plenitud,, y armonia. Al menos eso es lo que pretende lograr la
persona adicta, sin darse cuenta que es una trampa de engaño, pues la adicción
no solo es un acto compulsivo, si no que en la mayoría de los casos genera dependencia
psicológica, emocional, fisiológica, y habitual.
El adicto utiliza “algo” en particular, como una
sustancia o un evento para lograr un cambio en su estado de ánimo, cree que
puede controlar y satisfacer su necesidad de felicidad. Evidentemente esto es
una ilución, un espejismo, algo imaginario, lejos de la realidad.
Es indispensable que se vea la adicción como un
proceso, una enfermedad progresiva que se desarrolla continuamente desde un
punto de inicio especifico hasta un punto final, y muchas veces fatal y
trágico. Todas las adicciones y procesos adictivos tienen en común la “busqueda
incontrolada y vaga de la plenkitud, la alegria
y la paz” y es comparable con un “cancer”; todos los tipos de cáncer
comparten un mismo proceso similar: la multiplicación incontrolada de células.
El alcoholismo experimenta un cambio en su estado de
ánimo al ingerir bebidas embriagantes, pues ésta droga va directo al cerebro y
mete en un “extasis” al que lo ingiere. El comedor compulsivo experimenta un
cambio emocional al atracarse de comida o morirse de hambre. El jugador
compulsivo experimenta un cambio emocional
al apostar en un juego. El cleptomano experimenta un cambio emocional al
robar algo. El adicto al sexo tiuene un
cambio emocional al tener prácticas sexuales. La realidad es que todos
llevan un “extasis” o fantasía, fues es autoengaño creer que el sustituto de la
paz, felicidad y amor, lo lkogre en realidad. La actitud compulsiva surge
cuando el adicto crea una obsesión adictiva, que
satisface cuantas veces se repite el patrón.
Ante ésta enfermedad, estamos llamados a hacerle frente, buscando la
ayuda profesional certificada, esto es, la ayuda de un psicoterapeuta, y en la mayoría
de los casos, también la de un psiquiatra que pueda medicar para contrarrestar
la crisis de ansiedad, causadas, por el famoso “síndrome de abstinencia”
Pbro. Mtro. Raúl Zarazúa Sánchez.
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